Por unanimidad, la Cámara de Diputados aprobó un proyecto de resolución del diputado Pablo Kast que busca trasladar fuera de Quintero la fundición Codelco Ventanas e implementar un plan de apoyo y relocalización de sus trabajadores.

El autor de esta iniciativa nos cuenta cómo y por qué es importante reubicar a una de las principales empresas, responsables de la emanación de SO2 en la llamada zona de sacrificio:

Quintero, Puchuncaví y Concón fueron declaradas “zona saturada” por el alto nivel de contaminación que emana de las empresas emplazadas en el sector. ¿Este proyecto viene a descongestionar dichas emanaciones?

Ésta es una iniciativa que fue firmada por la mayoría de los diputados que representan la Quinta Cordillera. Es una señal de unión y transversalidad que queremos enviarle al presidente Sebastián Piñera, para que la División Codelco Ventanas sea trasladada fuera de la zona de sacrificio, a un sector no urbano y con estándares tecnológicos – medioambientales más estrictos.

No olvidemos que esta empresa es responsable del 40% de las emanaciones de Dióxido de Azufre en el sector, y, además, arrastra pérdidas millonarias de cerca de 526 millones de dólares.

¿Cómo buscan permitir esta relocalización?

Necesitamos modificar la ley 19.993, que obliga a que la estatal mantenga su fundición y refinería con una capacidad permanente de fusión y refinación, por expresa disposición legal y “sin limitación alguna”. Esta ley se firmó el año 2005 a fin de garantizar el tratamiento de los productos de la pequeña y mediana minería que envíe ENAMI, pero creemos que ya es tiempo de actualizarla para poder asegurar un funcionamiento acorde a estándares que aseguren un entorno libre de contaminación donde sea emplazada.

En ese eventual caso, ¿qué pasará con los trabajadores de Codelco Ventanas?

Queremos que la eventual relocalización considere a los más 2 mil trabajadores – directos e indirectos – que se verían afectados y les ofrezca posibilidades de reconversión laboral a ellos y a sus familias. Nos preocupa la salud de los habitantes de la zona y también su continuidad laboral. No podemos avanzar en el cuidado del medioambiente si nos olvidamos de las personas.

Sin embargo, Quintero y Puchuncaví se han convertido en una verdadera zona de sacrificio ambiental por décadas, por lo que el traslado de la fundición no puede esperar más.